Moneda y Finanzas

Con una ayudita del FMI

En materia monetaria, 2018 podría caracterizarse, principalmente, como el “fin de la historia de las Lebacs”. En efecto, luego del crecimiento de este instrumento de deuda del Banco Central como mecanismo para esterilizar la emisión monetaria por compra de dólares y financiamiento al Tesoro, que llegó a su pico en el primer trimestre de ese año, la corrida cambiaria primero y la nueva política monetaria acordada con el FMI después, hicieron que el Banco Central fuera cancelando esta deuda, canjeando la misma por venta de reservas y colocación de Letras de Liquidez exclusivamente en el sistema bancario. Mientras, el Tesoro Nacional estuvo colocando deuda en pesos para satisfacer la demanda de inversores institucionales no bancarios. Esta política permitió reducir la deuda remunerada del Banco Central y llevar a cero el stock de Lebacs a diciembre de 2018.